"La nueva concepción de la escuela tiene en cuenta, de modo central, las necesidades de las personas que las integran" (Melchor Gómez, Angeles Gutiérrez, 2005)
A principios del siglo XX se vivía en una sociedad muy cerrada y estable, en la que era difícil acceder a la información y comunicarse con otros más allá del entorno ciudadano (por cuestiones económicas, de analfabetismo y de infraestructuras). La educación se centraba en la alfabetización de las personas (lectura, escritura, operaciones básicas...) y pretendía que los individuos "memorizaran" información, habilidades y pautas de comportamiento relevantes en su entorno cultural inmediato, que les servirían para toda la vida (los cambios se producían muy lentamente)
Cien años más tarde, la sociedad de la información pone ahora a nuestro alcance toda la información que precisemos, y nos proporciona medios y canales para desplazarnos y comunicarnos con gente de todo el mundo; no obstante, como es una sociedad en vertiginoso cambio, exige asimilar continuamente nuevos conocimientos, habilidades instrumentales (como la alfabetización digital) y pautas de conducta a los ciudadanos (a nivel personal, social y laboral). Las nuevas generaciones van necesitando nuevos conocimientos, de manera que la educación ya no puede dotar a los estudiantes de un bagaje cultural que les sirva para toda su vida. Debe equiparles con una serie de capacidades (creatividad, razonamiento crítico, resolución de problemas complejos, trabajo en equipo...) articuladas en competencias básicas (las competencias suponen unos conocimientos, habilidades y actitudes que proporcinan capacidad para actuar con eficacia en situaciones concretas) que les permitan crear y aplicar conocimiento cuando sea necesario y seguir aprendiendo (y desaprendiendo lo que queda obsoleto) a lo largo de toda la vida. Por ello los planes de estudio se van viendo sometidos a una permanente revisión y, más allá de la formación inicial que prepare para una primera inserción laboral, la formación continua, con una fuerte componente de autoaprendizaje, se va convirtiendo en una exigencia universal.
Esta formación continua, que se ofrece sobre todo desde los entornos laborales y profesionalizadores (universidad, centros de formación profesional), también se adquiere a través de los entornos informales y, poco a poco, va contando así mismo con la implicación de los centros de formación inicial (a menudo con la colaboración e iniciativa de los municipios) que ofrecen a las familias cursos de alfabetización digital, educación de los hijos, etc..
A partir de una definición previa del tipo de persona que se quiere formar, y entendiendo los centros docentes como espacios democráticos para el desarrollo personal y social, los grandes OBJETIVOS de los centros de formación inicial son los siguientes:
- Fomentar el desarrollo integral de las personas: desarrollo físico y salud, inteligencia e imaginación, emotividad y sentimientos, voluntad y capacidad de adaptación social...
- Acercar la Cultura a los estudiantes (la Cultura son ideas, lenguajes, instrumentos, valores... ): ayudarles a comprenderla y a utilizar adecuadamente sus instrumentos (comunicativos, TIC, ciberespacio...), propiciar el desarrollo de sistemas de valores acordes con los tiempos y respetuosos con otras personas y culturas..
- Integrar a los estudiantes en su entorno cultural y social (grupos presenciales y virtuales), orientándoles en su actuación social
- Preparar para el aprendizaje a lo largo de toda la vida.
Pese a la imposibilidad de proporcionar a los jóvenes toda la formación que van a necesitar a lo largo de su vida (para su desarrollo personal, profesional y social-ciudadano), la misión de la escuela (con una fuerte componente socializadora y compensatoria de diferencias sociales) sigue siendo completar la educación familiar (e informal en general) preparando personas abiertas y equilibradas, con un buen conocimiento básico científico y humanístico de nuestra cultura y unas actitudes y recursos procedimentales que les permitan ir completando su formación de acuerdo con el proyecto de vida que decidan desarrollar en esta cambiante sociedad. Esta preparación de TODAS las personas para el aprendizaje permanente es una de las características específicas de la escuela de nuestro tiempo. Las escuelas, con la complicidad de los ayuntamientos, pueden ofrecer las instalaciones escolares (una vez terminada la jornada escolar) a las familias y vecinos en general, proporcionándoles servicios como biblioteca y mediateca, cursos de alfabetización digital, etc.
En cuanto a los CONTENIDOS, habrá un curriculum contextualizado (considerando de manera destacada la realidad actual e inmediata) y básico para todos, acorde con la actual incesante renovación de los saberes y con las inmensas fuentes de información al alcance de todos, cuyo núcleo lo constituirán las competencias básicas (más que las capacidades o los simples aprendizajes conceptuales o procedimentales) y que además contemplará múltiples vías de opcionalidad curricular. Se dará prioridad a los contenidos que además de ser de relevantes para el futuro, promuevan aprendizajes polivalentes y desarrollen destrezas básicas de todo tipo (en este sentido se prestará especial atención al lenguaje, matemáticas, técnicas de estudio...)
En este sentido, el currículum de todos los niveles educativos va integrando los contenidos necesarios para proporcionar una alfabetización digital básica (cada vez más imprescindible para todo ciudadano) y también otros contenidos conceptuales, procedimentales y actitudinales que aseguren un uso eficaz y eficiente de las TIC en cada contexto o actividad <http://dewey.uab.es/pmarques/competen.htm>.
Además de estos nuevos contenidos tecnológicos, el curriculum debe considerar desde múltiples perspectivas (instrumentos disponibles, sistemas de valores y pautas de conducta, entornos y perfiles laborales, “formas de vivir”...) los cambios socio-económicos que originan o posibilitan las TIC y los procesos de globalización económica y cultural, y debe tener muy en cuenta las competencias básicas (imprescindibles para desarrollar una personalidad abierta y equilibrada y para la inserción social y el acceso a estudios superiores y/o trabajo) que deben adquirir TODOS y que están relacionadas con aspectos como:
- Imaginación y creatividad
- El buen dominio de las lenguas propias y del inglés: leer, escribir y redactar correctamente, hablar en público...
- Analizar e interpretar los mensajes que recibe y construir los propios.
- Las habilidades de búsqueda y selección de información que precisen en cada momento para elaborar el conocimiento necesario.
- La elaboración personal de conocimiento funcional, aplicable.
- La capacidad de análisis y razonamiento crítico (considerando perspectivas científicas, humanistas, éticas...)
- La capacidad de aplicar conocimientos para resolver problemas
- La conciencia de las propias opiniones y la capacidad de argumentarlas
- El equilibrio afectivo y capacidad de adaptación al cambio. Desarrollo de la inteligencia emocional.
- La metacognición y la capacidad de autoaprendizaje (y también de desaprender lo que ya no sirve).
- Desarrollo de una personalidad curiosa, que disfrute aprendiendo, dispuesta para la formación permanente.
- El trabajo en equipo
- La comunicación y la negociación con los otros.
- La conciencia de comunidad y participación, actitudes de respeto y tolerancia
- Iniciativa, espíritu emprendedor
- La motivación y la perseverancia en el trabajo...
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